Emilio Sagi, Carmen Ruiz-Tilve y los fallecidos Jaime Álvarez-Buylla y Conchita Quirós reciben los reconocimientos como Hijos Predilectos e Hija Adoptiva, en el Auditorio, en un ambiente marcadamente musical y literario

Carmen Ruiz-Tilve, Emilio Sagi y Jaime Álvarez-Buylla, como Hijos Predilectos de la ciudad, y Concha Quirós, como Hija Adoptiva de Oviedo, ambos a título póstumo. Estos fueron los nombramientos acordados en marzo por la Comisión de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Oviedo, a propuesta del alcalde, Alfredo Canteli. Seis meses después de su elección, la Sala Principal del Auditorio Príncipe Felipe ha acogido la entrega oficial de las distinciones entre familiares y amigos, música y literatura.

Un acto emotivo que comenzó con un fragmento en vídeo de la ópera Nabucco, con la propuesta escénica de Sagi en el Campoamor, y en el que música y literatura se dieron la mano -como ocurre en la ópera- para abrazar a los homenajeados y sus familiares, y de forma literal con las interpretaciones en directo de varias piezas a manos de un cuarteto de la Oviedo Filarmonía. Uno en el que el regidor lo tuvo muy claro al asegurar, durante su discurso, que «la música es el alma de Oviedo y la cultura, su corazón».

«Una breve reflexión. Ser alcalde obliga a afrontar situaciones muy duras y desagradables pero ofrece la oportunidad de vivir grandes momentos como este, rindiendo reconocimiento y homenaje a cuatro personas que suman reconocimientos suficientes para protagonizar un momento histórico como este», sentenció.

El director de escena fue el primero en hablar, después de que la cantante María José Suárez glosase su figura como la de un hombre capaz de ver más allá de lo evidente y encontrar siempre la forma de emocionar, y le dedicase unos segundos de un vals a viva voz. Sucinto, agradeció el honor al alcalde, al equipo de gobierno local y a sus conciudadanos de Oviedo, «porque yo soy de aquí, estaré aquí y siempre volveré aquí», clamó Sagi.

Tras él, Evaristo Arce engrandeció la figura de Álvarez-Buylla, pocos minutos antes de que su viuda, Margarita Álvarez-Santullano, recogiese el pergamino acreditativo; y de que su hijo, Manuel Álvarez-Buylla, resumió que su padre es el tercero de la familia en recibir el mismo honor de tres generaciones diferentes. «Este es un momento complicado, difícil y tremendamente emotivo». Al finalizar el acto, los representantes municipales acudieron rápido al Campo de San Francisco, en el paseo a la altura de la calle Conde Toreno, donde descubrieron

Después, Carlos Llaneza glosó a Ruiz-Tilve, quien al final pudo asistir al acto a pesar de haber sufrido esta misma mañana una caída y de cancelar su presencia en el Auditorio por encontrarse en Urgencias. Sin embargo, logró llegar y se sentó entre el público, junto a su familia, y recibió una gran ovación. Recogió ella misma el pergamino de manos del alcalde, quien bajó del escenario para ofrecérselo y se enfrascó con ella en un gran abrazo entre los aplausos de los asistentes. Su hijo, Luis Carlón, fue tajante: «mi madre tiene un amor y se llama Oviedo, y parece que ese amor es correspondido».

La ovetense orgullosa Conchita Quirós, desde hoy Hija Adoptiva de la ciudad, «estará agradecida allá donde esté», aseguró desde el atril su sobrino y nieto del fundador, Alfredo Quirós. «He sido su escudero, confidente y eterno aprendiz durante 30 años. Una persona muerte cuando nadie la recuerda, pero Conchita vivirá durante muchos años aún». Y es que, para la eterna librera ovetense, Oviedo era eso: «sus libros y su gente». Y una máxima en su nombre, «leer nos hace libres».

FUENTE: EL COMERCIO

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